Lorenzo Zambrano y sus prioridades

No da para mucho la entrevista de El País a Lorenzo Zambrano y sus verdades de perogrullo, el problema es la insistencia, primero lo policiaco, luego la tarea social y por último la responsabilidad empresarial, y tarea social es denunciar, es asumir el papel de vigilante, y el empresarial sólo el de fiscalizar la eficiencia del Estado y el compromiso de la sociedad, piensa que con coordinar las labores como si representara por sí mismo el bien y los demás el mal ya está resuelto, que con hablar con sus amigos y regañarlos por cobardes, erige sensatez. Insectos en la cocina no, que se queden en el patio.
Se equivoca Lorenzo Zambrano en su entrevista a El País, no necesitamos que la sociedad regiomontana haga labores policiacas de vigilancia y denuncia, sino que se reestablezca el tejido social, que convenza a los empresarios no sólo que no se vayan sino que inviertan en la ciudad, que reconfiguren lo que han abandonado. Que comience la “transparencia” que exige revelando los promenores de la transa que CEMEX hiciera con la UANL respecto a los Tigres; que destrabe la operatividad por “designio” del Consejo del ITESM y se hagan una autocrítica seria sobre ese papel “integrista” y “excluyente” que han jugado por décadas…en fin, que resarzan a la sociedad algo de lo mucho con lo que se han beneficiado explotando esas “zonas cero” y el deterioro ecológico que han infligido a serranías y cerros como lo previno Joseph Kouldelka el fotógrafo que les pidió acceso a esas zonas y fue ninguneado.
Que conviertan el Museo de Arte Contemporáneo no sólo en una “mansión” cultural para allegados sino en un espacio “transmoderno” de discusión sobre cultura y sociedad y que inviertan en programas de extensión y reintegración, mínimo del contexto donde se asienta: El Barrio Antiguo. Así como los premios de periodismo y de arquitectura que patrocinan, que establezcan unos fondos para la innovación cultural y que insten a jóvenes empresarios a concursar por esos capitales presentando propuestas que promuevan la inversión en revitalización y rescate de espacios sociales a través del nuevo modelo de empresa cultural que buenos resultados a dado en España, Colombia y Chile…
En fin, que deje a un lado ese chauvinismo anquilosado, esa lógica pueblerina del Monterrey como “suyo” , para los “nuestros”, como la “gran casa” a administrar, en donde “ellos” hagan y deshagan en su cocina mientras los demás nos las arreglamos en el porche y en el patio; que dejen de temerle a la multiplicidad, a la diversificación de los contornos religiosos, políticos y culturales, en fin, que dejen de tenerle tanto miedo a la democratización, a la equidad social, la cual quieren evitar surgir, darse, precisamente apuntalando su noción “light” y no tan “light” de Estado Policiaco, el gran chantaje que los empresarios regiomontanos nos han recetado desde siempre, ese mismo que quiere hacernos creer que ellos son la conciencia libre de culpa respecto a un Estado en cuyo “genóma” está lo corrupto, parafraseando esa idea que ha surgido ahora sobre el carácter genético de lo antidemocrático que se ha querido endilgar a lo árabe.
La fantasía de una culpa extensiva (todos parejos o todos chipotudos) como explicación de cómo se asentó el Narco en Nuevo León es peor que la ilusión de “limpieza” de conciencia (no actuamos a tiempo). El remedo de positivismo (una Universidad del Policia), potencia a la sociedad cuando menos al absurdo (la Universidad del Payaso, exigían al gobernador unos hace semanas). Zambrano como casi toda la plana mayor de empresarios locales, desembarazaron a las clases medias de su papel de contención ideológica y los dejaron a la deriva, ahora apelan a su modelo de vinculación social pero es demasiado tarde, la realidad se ha despedazado, la tarea se ha cumplido pero ha dejado grandes huecos, el vacío social empezó a ser llenado por la práctica de quien había visto predicar con el ejemplo: la mediocridad como moneda de uso y acceso, la saña como ejercicio constante a cualquier nivel de poder, el desapego y desinterés por perspectivas diferenciadas, la descalificación institucional de las perspectivas abiertas, el paternalismo policiaco y la amenaza de destierro como parte de la dieta para combatir la disidencia…(enlisten y sumen).